El estrés puede afectar tu piel

Es estrés y la piel

El estrés no sólo afecta tu estado de ánimo y tu salud, también se refleja en tu piel.

Cuántas veces no te ha pasado que al mirarte al espejo por la mañana no logras reconocer a la persona en el reflejo, pareciera que ese es el momento más honesto del día donde se revela que algo te está robando la luminosidad de tu piel. 

Podríamos hablar de los signos de la piel y la edad, pero hoy en día hay algo que tiene mayor influencia en cómo nos vemos y nada tiene que ver con los años; el estrés. 

El estrés es un enemigo silencioso que además de afectar tu estado de ánimo, puede contribuir a potenciar otras enfermedades como la diabetes, presión arterial, obesidad entre otras. 

Sumado a esto, también tiene una gran participación en detonar muestras visibles de afectaciones en la piel al liberar hormonas y neurotransmisores en nuestro cuerpo como la histamina, la adrenalina o el cortisol, entre otras sustancias, que bajo esta condición emocional causan muchos daños como:

Irritación, acné y otras enfermedades en la piel

El estrés causa desajustes hormonales y aminoran el sistema inmunológico, causando irritación, urticarias, descontrol en la grasa de la piel y por lo tanto, la aparición de acné. 

Por ello, es importante mantener una buena limpieza de tu rostro por la mañana y no olvidar desmaquillarte para reducir la producción de grasa en la piel.

Deshidratación y envejecimiento 

Con el estrés viene al aumento de cortisol, el cual causa que la elastina, el colágeno y el ácido hialurónico de tu piel se dañen ocasionando la salida de líneas de expresión, haciendo ver tu rostro sin luminosidad.

Procura mantener una rutina de sueño para que el descanso permita que tu cuerpo se regenere, además procura realizar una dieta balanceada (liga de crema modeladora), tomar mucha agua e hidrata tu piel con una crema que le aporte alivio y elasticidad. 

Calvicie 

Cuando suben los niveles de ansiedad y todas las hormonas responden como sistema de alerta ante un peligro, en ocasiones se verá reflejado en una notoria pérdida de cabello la cual suele ser temporal. Sin embargo, si la calvicie persiste es mejor apoyarte con un tratamiento de crecimiento capilar y evitar que la caída de cabello se vuelva otro factor de tensión. 

Lo más importante de todo es que vayas a la raíz del problema y busca ayuda para solucionar o reducir lo que te está causando estrés. 

Te dejamos algunos tips para que te relajes y encuentres otro enfoque. 

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