Vello corporal: Qué sí y qué no hacer con el

VELLO CORPORAL

Este artículo va dirigido a nuestro público masculino que desea poner especial cuidado a un tema controversial, lucir como feroces licántropos o limitarse un estilo más Wolverine.  

Para quienes son lampiños, podemos decir que cuentan con una enorme ventaja, pues se evitaran la incomoda rutina de reducir o eliminar el exceso de vello. 

Volviendo a quienes han sido dotados de esa cobertura corporal, existen dos opciones: el recorte o el rasurado. En el primer caso, solo consta de reducir la densidad del vello cortando con maquina o tijeras de barbero hasta dejar el vello un un largo decente, pero sin eliminarlo. Esto puedes hacerlo periódicamente para darle mantenimiento a las zonas que decidas recortar. 

Por otro lado, el rasurado, requiere de mayor constancia. Recurre a cremas depiladoras o en el mejor de los casos, invierte en depilación laser para evitar el dolor de una depilación convencional y la irritación del nacimiento de nuevo vello. 

¿Qué zonas debo recortar?

Pecho y abdomen: Hasta cierto punto, si manejas un buen recorte en estas zonas podrás acentuar pectorales y el abdomen. Ayúdate de la ilusión óptica para marcar o reducir tallas. 

Brazos, axilas y piernas: Si consideras que tus brazos y piernas podrían confundirse con un abrigo de felpa, es mejor reducir el volumen del vello. En el caso de las axilas, aplica la misma regla. 

Espalda: Siempre será mejor tener una espalda libre de vello, es más pulcro y estético. En este caso, si requerirás de ayuda extra pera llegar a toda la zona. 

Claro está que todo depende de tus gustos y el de tu pareja. 

Por último, los pies. Es una zona que pocas veces se tienen al descubierto, pero si llega el momento, por favor, si tienes pies de hobbit, rasura. Nunca es grato bajar la mirada y encontrarse con Pie grande en la alberca. 

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